Innombrable (II)

luna2

Aquello yo no lo podía nombrar.
No podía explicarle que toda la poesía
me la había inventado.
Que mi vulnerabilidad existía pero que ese
cuento que le había contado
(arropados en la cama frente a la ventana),
ese cuento no era cierto.
No podía contarle que me habían educado para ser princesa,
linda y obediente,
limpia como una patena y decente como la madre que soy.
Pero que,
en el fondo,
no era más que una mujer perturbada por el capricho de tenerlo a mi lado
desnudo,
y que en aquel ir y venir de salivas y fluidos
era donde yo quería estar.
Eso no podía nombrarlo,
que el deseo es oscuro,
que yo era sucia y libre,
rabiosa y rebelde como una noche de insomnio.
Que yo era sexo y vida y que él me complacía.
Que yo no necesitaba poesía ni cuentos lindos.
Que yo dormía con lobos y ya había asesinado a varios príncipes.
Todo eso yo no lo podía nombrar.

 

  • Fotografía: Xevi Castellón

A janela

janela
Já não o quero meu.
Quero-o livre como o pássaro naquelas ruínas,
que não era um pássaro,
lembras-te?
Quero-o na janela, apoiado no peitoril,
a olhar o bosque.
Voando alto com as suas asas abertas
percorrendo o mar.
Já não o quero meu.
Quero-o a voltar para mim nas tardes sem lua cheia,
inteiro, pronto, resoluto e convicto.
Já não o quero meu,
quero-o ao meu lado
a transpor a janela para dentro,
fundindo-nos e separando-nos em cada voo.
Morte e vida em cada instante.
É assim que o quero.
 *******
*Adaptación al portugués de Pedro Cerejo.

Innombrable (I)

gemma2.png

Lo que a mí me pasaba no podía nombrarlo
porque era un cúmulo de nudos en el estómago
inexplicable e infantil.
Me pasaba que veía tu nombre escrito
y me ponía nerviosa.
O una foto tuya.
Me pasaba que miraba tu cuerpo desnudo
y creía conocerte desde siempre.
A veces, sin decirlo,
pensaba que eras una parte de mí.
Me pasaba que al olerte
se me disparaba el corazón
como cuando tengo que hablar en público.
O me quedaba embobada al escucharte,
O me quedaba colgada de tus ojos
cuando te acercabas demasiado a mí.
Me pasaba que si me rozabas al pasar
-sólo una manita en la cintura-
yo ya me sentía tu mujer.
No podía nombrarlo,
me pasaban cosas de niña,
de amor romántico,
cosas que ya no se llevan,
cosas que ya no se dicen,
cosas que dan vergüenza.
Todo eso me pasaba
y yo no lo podía nombrar.

La casa en llamas

casa (2)
Dejamos la casa en llamas,
ardiendo y destruida de amor.
Tu pelo, agitado y abatido
como los bosques más lejanos.
Mi piel gastada,
erizada de noches sin dormir
entregándose a la guerra.
Lo nuestro es como una guerra, sí.
Una profanación de olores,
de salivas y de sal.
Y en cada encuentro dejamos la casa así,
ardiendo como una nave
que cruza altiva el océano
para perderse en ninguna parte.

Permiso para volar

74370_447542441978471_560732037_n
Maga Germain quiere volar siguiendo al viento.
Quiere ir a la escuela sola,
caminar tranquila en bosques,
viajar sin adulto en metro.
Solicita la dama permiso para el silencio,
cierra la puerta del cuarto,
quiere ruido en sociedad
y luz en sus pensamientos.
Fluye como río sano,
brota a través del tiempo,
ulula como una loba.
Maga Germain quiere volar.
Y yo la suelto.
(****)

Oda del amor cansado (en do mayor y rima consonante)

maxresdefault

Qué cansado es el amor,
con su intensidad y su incongruencia,
su horario descontrolado,
sus whatsapps.
Cómo cansa con sus besos,
su violencia,
sus recodos, su verdad.
Qué agotadora su inercia,
sus noches, su despertar,
sus retales de abstinencia,
su locura tan tenaz.
Cómo cansa en sus inicios,
cómo agota en su final.
Y, sin embargo, en el medio
nadie quiere estacionar.

Chiquillas

WhatsApp Image 2017-04-17 at 14.38.18 (1)

Las mujeres estamos hechas de historias
y de niñas pequeñas arrinconadas
que gritan para ser vistas.
Hoy me emocioné con una mujer.
Parecíamos dos señoras llorando
a los ojos de nadie.
Pero no éramos más que dos chiquillas
secándose los mocos,
dos crías carentes pidiendo ser arropadas
por una mujer mayor.