Sólo un momento

puerta

Entra y cierra la puerta,
le dije,
será sólo un momento.
Lo justo para desmontar
temores,
abatir perezas,
y convertir en subversión
esta pasión cimbreante.
Y la puerta se cerró.


Lienzo: La puerta verde, de Evaristo Palacios,

 

 

Hombre que vuela

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Si es sólo de ida el amor

no te quedes.

Aunque sea un hombre que vuela,

aunque te erice al rozarte,

aunque te atraviese un rayo el alma

cuando te mira.

Aunque quiebre tus sentidos

y reconozcas su voz en tu entraña.

No te quedes si es sólo de ida.

Si sólo tiene una dirección.

Si hay acuse de recibo

y aparecen condiciones

y normas

y dictados

y escondites

y una sombra imperceptible

pero cierta.

No te quedes.

Confía en tu instinto de mujer

y vete.

Aunque sea un hombre que vuela.

*Cuadro de Marc Chagall. Sobre la ciudad, 1924.

El beso discreto

Ojalá que este beso no te abandone nunca.

Yo estoy tumbada en la cama, tú estás apoyada en mí.

Tu cara en mi pecho, tu mano en mi hombro.

Dormida.

Yo beso tu pelo.

Tú tienes nueve años.

Ojalá que este beso no te abandone nunca.

Que te vayas de Erasmus o a playas desiertas

y te den muchos besos,

y este beso mío te quede guardado

discreto, en silencio,

por debajo del pelo.

Que no te moleste, que sólo te arrope.

Que sea un beso callado.

Un beso colchón de los otros muchísimos besos

que van a darte en el mundo

personas que van a quererte.

Ojalá que este beso se te quede ahí guardado.

Que te cuide y te quiera, que no te moleste.

Que sólo te arrope.

Y que no te abandone nunca.

  • Lienzo de Gioia Albano

Un asunto de amor (II)

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Ven, te ando esperando.

No hace falta que cures mis heridas ni unas los pedazos

de mi corazón,

deja tu botiquín en casa.

Quedas exento de llenar vacíos y resolver carencias,

ya no necesito un mago.

No recompongas mi alma

ni me ayudes a perdonar el pasado.

Todo ese trabajo ya lo hice yo conmigo.

Así que ven.

Tú sólo ven completo y alegre.

Y luego hablamos.

 

  • Imagen de Karmen Arrizabalaga

Nueve vueltas

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La Maga dio su novena vuelta a sol y se sentó a leer un libro bajo un árbol.

La Maga piensa en hadas y dibuja caballos en la pared que parece que vuelan.

Dice que el mundo es hermoso y cuando se mira al espejo

le gustan su pelo y su cara y sus piernas.

Sostiene la Maga que en sueños vienen a visitarla unicornios poetas,

que hay reinos escondidos en el bosque

y que los perros tienen corazón.

Que la vida te envuelva y acaricie tu pelo, que crezcas libre y entera,

que los años pasen sin contaminarte y sin retocar tu esencia.

¡Que los cumplas feliz, mi pequeña!